jueves, 24 de marzo de 2011

“All The President Man”: La opinión.



Vaya historia la que se puede ver en esta película. Dos periodistas “armados” con su libreta de notas, intuición y suerte lograron destapar una asquerosa cloaca de fraudes, mentiras y robos por parte de los gobernantes estadounidenses.

Primero que nada no te explicas como es que estos periodistas de la vieja escuela podían trabajar sin las herramientas con las que se cuentan en estos días. La facilidad de búsqueda del Internet, las relaciones de Facebook y la inmediatez de Twitter parecen ser las nuevas “armas” del periodista en nuestros días. Para Bob Woodward y Carl Bernstein seguramente todas estas cosas son para “pseudos-periodistas”.
Y es que si yo fuera uno de ellos sin duda me daría mucho coraje saber que la información actualmente se consigue mas fácil y rápido, no como cuando ellos tuvieron que realizar una investigación de esas dimensiones.

Otra de las cosas que me llamaron la atención en esta multipremiada película fue la diferencia en cuanto a la forma de trabajo en el Washington Post y los periódicos locales.
Guardando las debidas dimensiones, hay una diferencia importante en todos los aspectos pero en especial estoy intrigado por la forma en la que estos periodistas llevan a cabo una investigación.
¿En los periódicos locales y nacionales existen tales esfuerzos por llevar una investigación hasta sus últimas consecuencias? o simplemente se limitan a publicar notas relevantes.
Me parece que allí es donde radica especialmente el merito de estos periodistas con hambre y ganas de informar.

Las técnicas utilizadas por estos jóvenes para obtener información o confirmarla con sus fuentes son cuestionables por que se encuentran en la “delgada línea roja” de la ética no solo como profesional sino también como persona. Al parecer no llegaron lo suficientemente lejos como para romper esa barrera y sin hacer mucho ruido terminaron con un sistema de fraudes completo.

El papel de los jefes del Washington Post es vital para que la historia llegue a su fin. El rol de estos es el de tomar decisiones y afortunadamente para Woodward y Bernstein contaron con el apoyo de sus superiores prácticamente en todo momento.

La película es recomendable sobre todo si eres un apasionado del periodismo, yo la disfrute muchísimo y sin duda te deja un gran sabor de boca. Muchas veces la información tiene mas poder que los propios gobernantes.

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